Alimentación y salud: el caso del chocolate
En un mundo donde los aspectos de alimentación y salud se han vuelto más relevantes, es necesario desmitificar ciertas cosas. Una de ellas es el hecho de que muchos consumidores han estigmatizado ciertos alimentos como ‘no saludables’ debido a su aporte calórico o contenido de nutrientes críticos. Sin embargo, es importante entender que un estilo de vida saludable se trata de una alimentación balanceada y hábitos sanos desde el punto de vista físico y mental. El balance alimentario se refiere al consumo en cantidades adecuadas de todos los nutrientes requeridos para las funciones biológicas del cuerpo (carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales). El problema no radica en el consumo ocasional de un alimento, sino en que muchas personas los consumen en exceso y no tienen hábitos de vida adecuados.
Una de las industrias que se enfrenta a este reto en el mundo es la chocolatera, quien desde mi perspectiva tiene dos retos principales en este frente:
El primero es entender realmente las expectativas del consumidor.
El segundo es educar a ese consumidor en relación a los beneficios nutricionales que tiene el cacao, ya que estos son en gran medida desconocidos.
Mayor conciencia
Respecto al primer reto planteado en un estudio realizado por la Compañía Nacional de Chocolates en Colombia se le preguntó a un grupo de consumidores qué pensaban sobre el concepto de una golosina saludable. Cerca del 70% de la población encuestada consideraban el chocolate un alimento saludable y solo consumirían uno ‘más saludable’ sí este conservara el sabor y si tuviera ingredientes naturales. Este último punto generó una discusión interesante porque al presentar opciones de ingredientes para la reducción o sustitución de componentes como el azúcar, la reacción del consumidor fue considerarlos ‘químicos’, y aunque fueran naturales, como es el caso de algunos edulcorantes, mencionaron que el azúcar les parecía ‘más natural’.
Adicionalmente nos encontramos un mayor nivel de conciencia en términos de la importancia del balance y nos dijeron cosas tales como: «Si yo hago deporte y tengo una alimentación equilibrada, ¿por qué no puedo premiarme de manera ocasional?». A este tipo de cosas me refería con el primer reto y creo que esta pregunta no es solo para la industria, sería en general para nuestra sociedad ¿Será que la estrategia si está en seguir estigmatizando los productos alimentarios o está en que eduquemos cada vez más al consumidor sobre hábitos de vida adecuados?
En relación al segundo reto es importante mencionar que el cacao es una superfruta con beneficios funcionales. Diferentes estudios han demostrado sus efectos antiedad y sobre la salud cardiovascular, cognitiva y cerebral, los cuales dependen de los flavanoles (compuestos antioxidantes) y las metilxantinas (compuestos estimulantes del sistema nervioso central) presentes en él. Considero que en este frente tenemos el reto como industria de hacer más visible este tipo de bondades del cacao, sin dejar de trabajar en mantener un plan de mejoramiento del perfil nutricional de los productos, pero apoyados en una estrategia de educación al consumidor sobre una dieta y unos hábitos de vida que sean equilibrados.