Beneficios en salud

Cacao y corazón

Diferentes estudios han evaluado el impacto del consumo de chocolate y la reducción del riesgo de ECV (Enfermedad Cardiovascular). Morze, et al.(2019), realizaron un metanálisis en el que evaluaron la relación dosis-respuesta del consumo de chocolate y la mortalidad por todas las causas y encontraron que el riesgo de cardiopatía coronaria y accidente cerebrovascular disminuyó  entre un 7-8% aproximadamente con el aumento de la ingesta de chocolate hasta ~ 20 g/día; mientras que el aumento de la ingesta de chocolate a 12 g/día disminuyó en un 14% el riesgo de insuficiencia cardiaca.  

Los resultados de las investigaciones han mostrado efectos neutros, positivos y negativos, estos últimos atribuidos al contenido de azúcar, grasa saturada y al aporte energético. En cuanto a los efectos positivos, cada vez son más los metanálisis y estudios de cohorte que respaldan una asociación positiva entre el consumo moderado de chocolate y la reducción del riesgo de insuficiencia cardiaca (12–15), infarto de miocardio (9,13,16), cardiopatía coronaria (13,16), accidente cerebrovascular (13,17) y presión arterial elevada (17–19).

El mecanismo detrás de estos resultados parece estar relacionado con los flavanoles de cacao y su capacidad para aumentar la actividad de óxido nítrico sintetasa endotelial favoreciendo la formación de óxido nítrico y la dilatación de los vasos sanguíneos, además, se ha sugerido que los flavanoles de cacao pueden inhibir la endotelina-1, un fuerte vasoconstrictor, así como la enzima convertidora de angiotensina favoreciendo la disminución de la presión arterial.  Estos efectos sumados a la reducción del estrés oxidativo, gracias a la actividad antioxidante de los flavanoles de cacao, podrían favorecer la función endotelial (19,20).

Declaraciones

Evidencia Científica

Año 2012

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés – European Food Safety Authority-) después de evaluar la evidencia disponible, emitió un concepto favorable de la siguiente declaración de salud: “los flavanoles del chocolate ayudan al mantenimiento de la vasodilatación dependiente de endotelio, el cual contribuye a mejorar el flujo sanguíneo”. Para obtener los beneficios declarados se debería consumir diariamente 200 mg de flavanoles de chocolate, cantidad que se puede obtener en 2,5 g de cocoa en polvo alta en flavanoles ó de 10 g de chocolate oscuro como parte de una alimentación saludable en población adulta.

Año 2013

La comisión cambia la primera declaración mencionada y autoriza al solicitante el uso del siguiente texto: “los flavanoles de chocolate ayudan a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos, lo cual contribuye a un flujo sanguíneo normal”; la cantidad de flavanoles de chocolate requeridos al día y la procedencia para lograr este beneficio continúan igual a lo previamente planteado (200 mg/ día de flavanoles).

Enero 2023

La Agencia de Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA, por sus siglas en inglés – Food and Drug Administration) después de revisar una petición, determinó que existe evidencia científica creíble muy limitada para una declaración de propiedades saludables calificada para los flavanoles del cacao y un riesgo reducido de enfermedad cardiovascular.

La siguiente declaración calificada se aplica específicamente a los flavanoles de cacao, en el cacao en polvo con alto contenido de flavanoles y a los alimentos que contienen cacao en polvo con alto contenido de flavanol: “La evidencia científica muy limitada sugiere que el consumo de flavanoles de cacao, en cacao en polvo con alto contenido de flavonoides, que contiene al menos un 4% de flavanoles de cacao conservados naturalmente, puede reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular”.

La declaración no se aplica al cacao en polvo normal, a los alimentos que contienen cacao en polvo normal, ni a otros alimentos elaborados con granos de cacao como el chocolate.

Octubre 2023

La Sala Especializada de Alimentos y Bebidas del INVIMA conceptúa que es viable el uso de la nueva declaración de salud “Los flavanoles de cacao, como parte de una dieta equilibrada y ejercicio regular, ayudan a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos, lo que contribuye al flujo sanguíneo normal. La cantidad para lograr este beneficio es de 200 mg de flavanoles de cacao al día, los cuales están contenidos en 1 porción de bebida preparada con 8 g de cocoa plus en 200 ml de leche baja en grasa”.

Cacao y cerebro

La nutrición está relacionada con el funcionamiento cerebral. Una alimentación balanceada parece ser un factor protector en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas y por el contrario, un exceso de grasa y el bajo consumo de frutas y verduras podría favorecer la aparición temprana de estas enfermedades. Algunos alimentos, por sus componentes bioactivos, han cobrado importancia en la prevención de trastornos neurodegenerativos. El chocolate es uno de ellos, el cual parece tener efectos positivos en el estado de ánimo, la función cognitiva y favorecer un sentimiento de bienestar y confort (25).

En relación con la influencia del consumo de chocolate oscuro sobre la salud cerebral, particularmente sobre las funciones cognitivas, hay alguna evidencia científica que indica que la velocidad de respuesta y la precisión en la identificación de estímulos externos son mayores en las personas que consumen bebidas a base de chocolate o cocoa, lo cual requiere estudios adicionales para confirmar estos resultados (26). Los efectos favorables descritos están asociados al aumento del flujo vascular sanguíneo en diferentes zonas del cerebro relacionadas con los procesos cognitivos, la función cerebrovascular, la neurogénesis y la vascularización (27,28).

Los flavonoides del chocolate, tienen  la capacidad de permear la barrera hematoencefálica y propiciar cambios a nivel celular que desencadenan finalmente eventos protectores como el mejoramiento del flujo sanguíneo cerebral, mayor disponibilidad de óxido nítrico y la neurogénesis. Sin embargo, la evidencia que asocia estos compuestos en la prevención del deterioro cognitivo aún no es suficiente y se requiere establecer causalidad y dosis que permitan referir una recomendación de consumo (25,27,28).